El parche es la manguita de “El Débora”


Ciudadsur

Envigado / 2 de septiembre de 2015

De elefante blanco a epicentro cultural. Así ha sido la transformación de la Biblioteca Pública y Parque Cultural Débora Arango en Envigado y su manga, la cual se ha convertido en el escenario de encuentros artísticos, deportivos y familiares. Picnic, cometas, perros, un vino, música, fútbol. Todos tienen espacio en este lugar que pretende convertirse en epicentro de la cultura del sur del Valle de Aburrá.

Ya han pasado 18 meses desde la puesta en funcionamiento de la Biblioteca y con ella, una variada programación académica en su interior gracias al convenio entre la Secretarìa de Educaciòn Municipal y Comfenalco. Sin embargo, en la manga, los habitantes de Envigado y municipios vecinos encontraron el mejor espacio para pasar el tiempo en un ambiente natural en medio del caos de la ciudad metropolitana.

Aunque al inicio este lugar era frecuentado en su mayoría para el consumo de licor y alucinógenos, cada vez más niños, jóvenes y adultos se apropian de la manga. “Ha sido espontánea la llegada de la gente y han encontrado un espacio de integración, por lo que hemos aumentado las actividades de todo tipo para lograr un mayor impacto”, explicó Sara Cristina Cuervo, secretaria de Educación de Envigado.

Emmanuel toma impulso. Hala la pita y sale corriendo, de inmediato la cometa laza vuela y la sonrisa del pequeño aparece. Hugo Bolívar, su padre, lo anima, mientras sentado descansa y disfruta del atardecer. “Aquí uno pasa muy bueno porque los niños pueden jugar y uno se relaja. Esperemos que los constructores no aparezcan para hacer edificios porque en Envigado no contamos con espacios como estos”, advierte.

Pero Hugo asegura que aún falta más cultura ciudadana, puesto que asegura que no todos los dueños de mascotas recogen las heces que ellas dejan en la manga. “Es normal que todos queramos traer los perros a jugar, pero creo que debemos respetar porque este espacio de todos”, dice.

El Festival de Jazz de Envigado fue el más reciente evento que reunió a decenas de personas en la manga y durante la Copa América, fue el punto de encuentro preferido para alentar a la selección Colombia. Pero los que nunca faltan son los cometeros; a diario al menos diez personas llegan con sus cometas, mientras que los domingos la cifra se duplica, llenando de colores el cielo del centro de Envigado.

Saber cuántas personas han parchado allí es difícil, lo que sí es cierto es que todos coinciden en que este espacio se debe conservar y hacen un llamado a la Administración Municipal y al Concejo para evitar su venta a privados. Mientras tanto Emmanuel sigue corriendo con su cometa, mientras que al fondo los murales pintados por graffiteros locales evidencian la multiculturalidad que se da lugar en la en la manga de la Débora.

 

Alejandro Calle Cardona

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