El gran ejemplo de don Eurley, el vendedor de helados de Medellín que donó sus ahorros a los afectados del terremoto
A sus 73 años, Eurley Arango sabe muy bien lo que significa luchar cada día para salir adelante. Es vendedor ambulante de helados, vive en una sencilla casa del sector La Agonía, en la comuna 13 de Medellín, y tiene dificultades para caminar. Pero hay algo que, asegura, nunca le ha faltado: un buen corazón.
De hecho, así lo dice en su uniforme rojo con el que sale todos los días a vender. Es de esas personas que han aprendido a vivir con poco, a valorar cada peso y a no olvidar las dificultades que alguna vez ha tenido que enfrentar.
Por eso, y en medio del terremoto, no dudo un minuto en ayudar a quienes más lo necesitan y, lo más particular: con lo poco que le quedaba en su cuenta de Nequi: 250 mil pesos.
Don Eurley asegura que lo hizo no porque le sobraba; lo hizo porque sabe lo que significa necesitar. “A mí no me importó quedarme sin dinero. Si hubiera tenido más, lo hubiera donado. Lo más importante es ayudar a las personas que más lo necesitan y, con mucho gusto, siempre lo voy a hacer”, dijo.
Ese dinero, cuenta, puede convertirse en arroz, alimentos no perecederos y productos básicos para una familia que hoy enfrenta la incertidumbre de haberlo perdido todo en el terremoto del pasado 10 de agosto y que dejó a miles de personas sin nada en varios municipios del país.
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