Juan Carlos Herrera: el Contralor de Antioquia que promete cero impunidad con la corrupción y es amante al Heavy Metal
En entrevista con CIUDAD SUR, el contralor departamental, Juan Carlos Herrera, hizo un balance de sus primeros meses al frente de la entidad. Reveló el complejo panorama que encontró en materia de procesos fiscales, explicó las acciones para superar el riesgo de impunidad y detalló los retos institucionales, territoriales y ambientales de su gestión.
Además explicó los procesos que adelanta en La Estrella, Caldas, el Hospital San Rafael de Itagüí y el Área Metropolitana. Confesó que le gusta leer y escuchar de toda clase de música, especialmente el Metal.
CIUDAD SUR ¿Cómo encontró la entidad tras asumir el cargo?
CONTRALOR: Esta es una institución sólida, con 94 años de trayectoria, es muy formada y madura, con un importante capital humano y capacidad logística. Aunque existen dificultades por superar, en términos generales es una de las contralorías más importantes del país.
¿Cuál fue el panorama en materia de procesos?
Encontramos una situación muy compleja, la principal dificultad es el alto riesgo de impunidad: el 72,4 % de los procesos, equivalentes a 761 expedientes, estaban en peligro de prescripción. Desde mi llegada, se han evacuado cerca de 150 procesos.
¿Qué acciones se han tomado?
Hemos implementado más de 106 medidas cautelares, entre ellas embargos de sueldos y bienes, además de avances en la recuperación de recursos. Aunque es un proceso complejo, se trabaja de manera articulada con todo el equipo de la entidad para superar la crisis.
¿Cuál es la meta frente a esta situación?
La expectativa es que para el 31 de diciembre de este año la dificultad esté completamente saneada y, a partir de ahí, consolidar una Contraloría enfocada en recuperar la confianza ciudadana y la legitimidad democrática.
¿Por qué es tan alto el riesgo de impunidad?
Gran parte del problema se originó en la pandemia, con expedientes abiertos en 2020 y 2021 que no recibieron el trámite adecuado. Durante cuatro años y medio no se le movió una hoja a esos expedientes. Muchos de los casos ni siquiera fueron notificados a los ciudadanos involucrados, lo que impidió que pudieran defenderse o resolver voluntariamente su situación. Esto generó la congestión actual.
¿Qué sigue después de superar esta crisis?
Este años esperamos sanear los expedientes pendientes. El próximo año deberán resolverse entre 260 y 270 expedientes adicionales en riesgo, con plazo estimado hasta junio. Luego, proyectamos una Contraloría de Antioquia más eficiente, con presencia en el territorio y capacidad de respuesta en tiempo real.

Generalmente la gente duda de la independencia de los contralores ¿Usted cómo garantiza independencia frente a intereses políticos?
Yo estoy tranquilo en este punto. He tenido una trayectoria académica y profesional de 32 años, además mi elección fue producto de un concurso de méritos, donde obtuve el mayor puntaje, y de la votación de 21 diputados de diferentes partidos. No le debo esto a ningún jefe político.
¿Qué auditorías se adelantan actualmente en el sur del Valle de Aburrá?
En este momento, se realiza una auditoría integral a la Alcaldía de La Estrella y el 11 de mayo iniciará otra en la Alcaldía de Caldas, incluyendo todas sus entidades descentralizadas. Esto incluye una revisión de cuentas, análisis presupuestal y verificación contractual, con el objetivo de garantizar el buen uso de los recursos públicos y evitar detrimentos patrimoniales.
¿Estas auditorías responden a denuncias?
No necesariamente. Son procesos de rutina dentro del control fiscal, ya que la entidad audita el 100 % de los cerca de 500 sujetos bajo su vigilancia.
¿Qué ocurre con el hospital San Rafael de Itagüí?
Está siendo objeto de una auditoría integral, con especial atención tras cuestionamientos sobre presuntos hechos de corrupción denunciados por el Gobierno Nacional. Los resultados, en los que se determinará si esto es cierto o no, se entregarán en el corto plazo.
¿Qué surgió de la reunión con la Directora del Área Metropolitana?
Se iniciaron dos indagaciones preliminares, una investigación formal y el seguimiento a una denuncia relacionada con el parque de artes y oficios de Bello. También con el Sistema de bicicletas Encicla, donde evidenciamos fallas en el funcionamiento en el 80% de las bicicletas y queremos saber por qué nunca se entregaron varias estaciones. Paralelo, se adelanta una investigación sobre los contratos con el Cuerpo de Bomberos de Itagüí, donde podría existir un detrimento patrimonial.
¿Pero cuál es la diferencia entre los procesos que avanzan en la Fiscalía y los que adelanta la Contraloría?
Que la Fiscalía busca establecer responsables, nosotros vamos a recuperar el dinero y como avanzan las investigaciones le puedo decir que estamos cerca de ello.
¿Cómo se vincula a la comunidad en el control fiscal?
La entidad trabaja con más de 2.000 veedurías ciudadanas y promueve espacios de diálogo en el territorio. También valora la información que aportan concejales, incluso de oposición. Convertirse en una contraloría “dialogante”, con contacto directo y permanente con la ciudadanía, considerada la principal fuente de información.
¿Cuál es su principal meta al finalizar el periodo?
Sin lugar a duda es entregar una contraloría con cero procesos en riesgo de prescripción. Esa es mi gran promesa para Antioquia, junto con el compromiso de una entidad más eficiente y oportuna frente a las quejas ciudadanas.
¿Qué hace en su tiempo libre, cuando le queda?
Me gusta la lectura, especialmente literatura y filosofía del derecho. Actualmente estoy leyendo obras de Gabriel García Márquez y del historiador Esteban Szvay.
¿Qué música prefiere?
Escucho de todo, desde rock y metal con bandas como Black Sabbath, Zeppelin, Metallica y Megadeth, hasta salsa, vallenato y música popular.
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