Dólares libres, cada vez más frecuente para el ahorro

El mercado de dólares paralelos en Colombia ha aumentado en los últimos años, incluso en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali son adquiridos a domicilio, puesto que ya existen personas dedicadas solo a esta actividad.

 

En los últimos años se volvió común, que al bajar el precio del dólar en el país, las personas como forma de ahorro los compran en las tradicionales casas de cambio o en el mercado libre a personas que no están autorizadas para ello.

Durante esta investigación nos acercamos a varias casas de cambio, entre ellas una ubicada en un reconocido centro comercial de Medellín, donde solicitamos cambiar unos dólares (mil) y la factura correspondiente. “Es muy poca cantidad para dar factura pero si quiere se la hacemos”, respondió el empleado de la casa de cambio. Y es que generalmente las personas cambian su dinero y no exigen la factura, sin tener presente la importancia que esto tiene.

Sucede que en ciudades como Medellín las personas, adquieren el hábito de comprar dólares en sumas pequeñas y no exigen factura, según explican, cómo una forma de ahorrar; cambian pesos por dólares con personas que los venden, algunas que viajan constantemente al exterior y traen dólares. Luego, cuando el valor de la moneda aumenta,  los cambian o los usan en viajes familiares o de negocio al exterior.

Para María Adelaida Rueda, ciudadana de Medellín quien realiza esta práctica comenta: “Yo tengo la tranquilidad de que no son dólares falsos ni mal habidos, conocemos al señor que los vende, no los trae hasta la oficina, y sabemos que va por temporadas a trabajar en los Estados Unidos y cuando vuelve al país vende los dólares es todo”.

Al país ingresan provenientes del exterior millones de viajeros entre nacionales y extranjeros, los cuales llegan de Norteamérica, Suramérica, Europa, Centroamérica, Islas del Caribe y de otros mercados. "¿Cuánto dinero traen consigo cada uno de ellos? No sé sabe. Sin embargo hay personas que  aseguran que por la estigmatización, buena parte de las monedas que traen estas personas es catalogada como recurso mal habido, situación que afecta la circulación de las divisas.

“Buena parte del mercado de divisas circula a través de operadores no formales. Hay una orientación a la informalidad y eso genera que el mercado libre, de buen origen, termine mezclándose con el mercado negro”  destacaba Alfonso Garzón Méndez en una entrevista concedida al Periódico El Colombiano hace un tiempo atrás.

Por esto, es de suma importancia que todos los colombianos y las empresas nacionales se abstengan de adquirir moneda extranjera de agentes no licenciados y utilizar exclusivamente las instituciones financieras para sus transacciones con el fin de evitar posibles líos legales.

Por: Alejandra Santacruz/Periódico Ciudad Sur

@prensaciudadsur